8 16/07/04
     
   

 

 


Fundación Chile Unido organizó:

SEMINARIO "MUJER CARA Y SELLO"



Con la presencia de destacados panelistas internacionales y nacionales, la FUNDACION CHILE UNIDO realizó el miércoles 7 de julio, de 8:30 a 14:00 hrs. -en el salón de las Américas del Hotel Intercontinental- uno de los más importantes seminarios sobre la conciliación de la vida familiar.


Algunos de los conceptos que se trataron para enfrentar este gran desafío que se presenta en el siglo XXI fueron el valor de la maternidad, la aportación específica de la mujer a la sociedad y su papel como agente de cambio.

Entre los expositores estuvieron Nuria Chinchilla autora del libro “La Ambición Femenina” (éxito de ventas en Europa), quien es doctora en Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad de Navarra y la psicóloga chilena de la Universidad Católica, Nureya Abarca, ambas expertas en el tema de mujer y trabajo. También hicieron su presentación el subsecretario del Trabajo, Yerko Ljubetic; el presidente de Adimark, Roberto Méndez; las diputadas Marcela Cubillos y Carolina Tohá, y el director ejecutivo del Instituto de Libertad y Desarrollo, Cristián Larroulet.

Además de lo anterior, algunas de las empresas premiadas en el 2004 como las mejores para madres que trabajan expusieron sus exitosas políticas internas, que han permitido aminorar los conflictos y tensiones del doble rol de la mujer.

 


Reinventar los programas de educación sexual

El Ministerio de Educación nombró recientemente una comisión que deberá elaborar propuestas para una nueva política de educación sexual en los colegios.

Gran tarea le espera a esta comisión, ya que los resultados de las actuales políticas, han sido menos que satisfactorios.

Revisemos las estadísticas, desde 1980 a 1998 (últimos datos disponibles por el INE) el embarazo adolescente ha aumentado significativamente, de un 43% a un 77%, principalmente entre las menores de 15 a 17 años, es decir, jóvenes en edad escolar .

Por otra parte el Instituto Nacional de la Juventud, recientemente nos ha señalado que existe una iniciación sexual cada vez más temprana, y diversos estudios nos muestran que los jóvenes a pesar de tener conocimiento de los métodos anticonceptivos, no los utilizan.

Lo que está sucediendo en Chile, no es un fenómeno aislado y se reproduce en todos los países donde se ha implementado el mismo tipo de políticas, a saber, Inglaterra, España y Estados Unidos.

Dicha política que se centra principalmente, si no casi exclusivamente, en el traspaso de información anticonceptiva y en lo meramente biológico. En todos ellos ésta ha fracasado.
Las razones son variadas pero se pueden resumir en tres grandes aspectos: En primer lugar, aislar la información de la formación de la sexualidad, olvidando que las personas somos más que biología e instintos, ya que tenemos voluntad y amamos, elementos fundamentales en una buena política de sexualidad.

En segundo lugar, el desconocimiento del comportamiento que tienen, principalmente los adolescentes, respecto de las conductas de riesgo, ya que por naturaleza, en esa edad, los jóvenes son amantes del riesgo (el conocido “a mi no me va a pasar”), por lo que instarlos al falso sexo seguro es un error desde el principio.

Y finalmente, el pretender separar a los padres de esta responsabilidad y derecho primordial. Ello sólo contribuye a aumentar la falta de comunicación dentro de la familia, lo que incide negativamente en el comportamiento juvenil.

Dada la realidad que estamos viviendo y las consecuencias que esto tiene, no sólo para las jóvenes, que deben enfrentar embarazos precoces, es que las propuestas de esta comisión deben ser innovadoras.

En primer lugar, es fundamental incorporar a los padres como primeros formadores de sus hijos, esto no sólo es un derecho, sino que los propios padres exigen participar más. Por ende, las escuelas para padres y talleres dirigidos a ellos son primordiales. Otro elemento que no puede faltar, es una adecuada complementación entre la información y la formación valórica de los jóvenes. Se ha comprobado que una mayor participación religiosa incide en un retraso de la iniciación sexual de los adolescentes.

Finalmente, no puede existir una adecuada educación de la sexualidad si no se aborda considerando los distintos aspectos del ser humano, es decir su cuerpo, sus sentimientos, su espíritu y su ser social y moral.

Como país debemos abordar seriamente los problemas del embarazo precoz, la iniciación temprana de la sexualidad, y el aumento de las enfermedades de trasmisión sexual, no tengamos miedo de hablar de castidad, virginidad, aprender a decir que no, o todavía no estoy preparado. Prevenir con formación es mejor que sólo lamentar con información.

Paulina Villagrán