Propuesta de Consejería en Educación Sexual.
Durante estos meses el Ministerio de Salud, está efectuando consultas acerca de su propuesta sobre “Consejería en la atención en salud sexual y reproductiva de los y las adolescentes”.
El objetivo de esta consejería según lo señala el propio ministerio es: “Una relación de ayuda psicosocial personalizada que se establece entre una persona integrante de los equipos de salud ( prestador/a de servicios) y un adolescente, hombre o mujer, con el propósito que esta última fortalezca sus capacidades para tomas de decisiones libres, informadas, responsables y coherentes con sus convicciones en materia de uso de anticoncepción, habida cuenta de sus derechos individuales y sociales.”(1)
Por otra parte esta consejería se realizará en condiciones de privacidad y confidencialidad, considerando “la autonomía de los adolescentes para gestionar su salud sexual y reproductiva al mismo tiempo que reconoce su pertenencia e identificación con una familia.”
A continuación se agrega que la consejería debe buscar que el adolescente fortalezca y afiance sus vínculos y comunicaciones familiares.
Estas propuestas se enmarcan dentro de la política de Regulación De la Fertilidad que ha planteado el Ministerio de salud y donde la información sobre Anticoncepción tiene un rol importante.
Frente a esta propuesta de consejería surgen algunos comentarios que estimamos relevantes para que ella pueda ser efectiva y un avance en la sexualidad responsable de los adolescentes y no sólo una serie de normas que, como ha sucedido en España e Inglaterra, han aumentando los aborto juveniles, y las enfermedades de transmisión sexual y SIDA entre los menores, siendo el remedio peor que la enfermedad.
Un primera aspecto que no puede dejar de lado esta normativa es que cuando se realiza una intervención en materia de salud sexual y reproductiva de adolescentes, esta debe considerar plantearles a los jóvenes el retraso en el inicio de la actividad sexual, no sólo por una cuestión moral o religiosa como algunos pudieran pensar, sino porque él no ha alcanzado aún el grado de madurez total psicológica que le permite asumir con responsabilidad toda su sexualidad, que es mucho más que la genitalidad, para la cual puede estar maduro físicamente.
En segundo lugar debe hacerse énfasis en la importancia de la fidelidad no sólo durante su adolescencia sino que durante toda su vida sexual. Esto está también asociado al punto anterior, ya que el retraso en el inicio de su actividad sexual le ayuda a una mayor fidelidad en el futuro.
El tercer aspecto que no puede dejarse de lado es el de las enfermedades de transmisión sexual, el SIDA e información acerca del virus del papiloma humano, principal determinante de la ocurrencia del cáncer cérvico uterino (2). Y que tiene una altísima incidencia en la mortalidad femenina en Chile.
Un cuarto punto, y del que poco se habla, pero que constituye una verdadera alternativa al aborto es explicarles acerca de la adopción como instancia válida y concreta frente a un embarazo no deseado, evitando los riesgos y las consecuencias tanto físicas como psicológicas del aborto
Finalmente, resulta un poco confuso entender el valor que se le asigna a la familia en el proceso de consejería versus la confidencialidad, que por definición se opone a una mayor participación de los padres, tutores o quienes tengan a su cuidado al adolescente.
Si bien esta propuesta habla de una instancia de diálogo y pone sobre la mesa una necesidad cual es la educación sexual de los adolescentes, aún debe ser analizada y discutida de forma amplia y multidisciplinaria por la sociedad antes de ponerse en práctica.
1 Propuesta de normas para la consejería en la atención en salud sexual y reproductiva de los y las adolescentes 2007, Definición página 7. Misterio de Salud Gobierno de Chile..
2 las grietas del sexo seguro, Instituto Valenciano por la vida, reporte mensual, Diciembre 2006
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