Reconocimiento de la maternidad y pensiones.
Dentro de las propuestas de la llamada Comisión
Marcel sobre modificaciones al sistema previsional chileno,
una de ellas llama especialmente la atención por su novedad.
Esta consiste en pagar un año de cotización a
las mujeres por cada hijo nacido vivo.
Resulta verdaderamente destacable esta iniciativa, ya que
supone una mirada diferente de la que se venía teniendo
hasta ahora en las políticas públicas, acerca
de la maternidad y el trabajo.
Se asume un reconocimiento explícito de la importancia
que tiene la maternidad como bien social, principalmente durante
el primer año de vida del hijo. Más aún,
esta iniciativa se otorgaría a todas las mujeres independientemente
de la cantidad de cotizaciones que tenga en su sistema de
pensiones. Sólo variaría en relación
con el monto final de ella, focalizándose en las más
pobres y disminuyendo el aporte en las de jubilaciones más
altas.
Tal como se señalara, esta propuesta modifica los
fundamentos que hasta la fecha habían inspirado las
políticas públicas sobre el trabajo de la mujer,
ya que éstas principalmente buscaban incentivar el
trabajo femenino, pero sin considerar la maternidad. Más
aún, el mayor ingreso de la mujer al mundo laboral
se ha realizado a costa de una disminución muy fuerte
de la tasa de natalidad.
Efectivamente, Chile tiene en la actualidad una tasa de natalidad
de 1,9 hijos, menor incluso a la mínima de reposición
de la población que es de 2,1. En las mujeres que trabajan,
esta tasa es de tan solo 1,6 hijos promedio por mujer.
Este reconocimiento a la maternidad, donde se valora la presencia
de la madre para el desarrollo del hijo y la formación
del capital humano, constituye un avance importante, ya que
va en la dirección correcta para abordar la disminución
de la natalidad que está enfrentando nuestro país.
Si las políticas públicas nacionales no consideran
esta situación como un tema importante, tendremos que
sufrir una serie de problemas sociales, económicos
y de salud en un futuro no tan lejano, tal como en la actualidad
lo están experimentando numerosos países europeos.
Bien por la Comisión encabezada por Mario Marcel y
felicitaciones a todos sus integrantes. Esperemos que el Poder
Ejecutivo y Legislativo acoja favorablemente esta iniciativa
ya que es una señal muy positiva para revertir la desvaloración
que ha tenido, en los últimos 20 años, la maternidad.