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CHILE UNIDO

"Le desea una muy feliz navidad junto a su familia y un aņo 2006 pleno de satisfacciones.
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Mujer transmisora de valores

No cabe duda que este sigo XXI está marcado al menos en sus comienzos, por un gran cambio en la situación de la mujer y su relación con el mundo social y público, así como con el mundo más privado, sea este familiar y de relación de pareja. Ahora bien, dada esta realidad innegable, es fundamental plantearse no sólo el por qué de estos cambios, sino también, el cómo se han producido y cuáles han sido sus efectos.

Si se quiere conocer y comprender el ser de la mujer y su misión en el mundo actual, se ha de penetrar en sus identidades fundamentales de mujer, esposa y madre. Para entenderlas en toda su dimensión, es necesario señalar que todas ellas se encuentran configuradas desde el ser y existir de la mujer en relación con otro ser personal, el varón. Al respecto, parece indispensable precisar que no se puede identificar lo femenino si no se identifica a su vez lo masculino.

El hombre y la mujer son fundadores de la humanidad y de la sociedad, por lo que ambos tienen la misma misión, tanto en lo relativo a la familia como a la cultura. Padre y madre no sólo transmiten la vida a sus hijos, sino que además tienen el derecho y el deber primario de educarlos y formarlos en toda su integridad.

Sin embargo, atendido que toda persona nace después de haber sido cobijado en un vientre de mujer, podemos sugerir que es a ella a quien se le ha encargado de modo especial el hombre y la humanidad. Sin lugar a dudas, la mujer constituye en sí misma una invitación para sacarlos de su soledad y hacer comunicable y personal toda la vida humana.

Por otra parte, la mujer está especialmente capacitada para conciliar, integrar, comprometer y coordinar esfuerzos, lo cuál le otorga una cualidad privilegiada para humanizar el mundo de la empresa, desde su naturaleza femenina. Al respecto y sin temor a equivocarnos, hoy podemos decir que una empresa más humana, produce mejores resultados. Sin embargo, ella ha ingresado a este mundo laboral olvidando o negando su feminidad, debiendo asumir un estilo masculino de trabajo que no necesariamente le acomoda y que incluso le complica y no le ha permitido efectuar su aporte en plenitud.

Las mujeres pueden beneficiar cuanto les rodea con la riqueza aprendida en cada faceta de su vida. A este propósito Sally Helgesen escribe: «La maternidad comienza a ser reconocida cada vez más como una escuela excelente para gerentes, puesto que exige muchas de las mismas actitudes: saber organizar, establecer un ritmo, equilibrar distintas exigencias, enseñar, orientar, dirigir, manejar conflictos, dar información».

Hasta ahora, muchos movimientos feministas han dicho a la mujer: “Si quieres ascender en la escala social, olvídate de tu familia y actúa como los hombres”. Hoy, quienes defienden y consideran a la mujer, le dicen: “No tienes nada de qué avergonzarte. Sé tu misma y triunfarás, tú, tu familia, y la sociedad entera”.


1 La ventaja de ser mujer, Sally Helgensen, Formas femeninas de liderazgo, 1992 Ed. Juan Gránica