FUNDACIÓN CHILE UNIDO PRESENTO RESULTADOS
DEL PROGRAMA "ACOGE UNA VIDA" Y RELANZA SU CAMPAÑA
Paulina Villagrán, Directora de Estudios, Josefina Vicuña y Victoria Reyes, Directoras del Área de Asistencia, dieron a conocer un estudio sobre el Programa social de Fundación Chile Unido "Acoge una Vida". Junto con esto, se dio a conocer una encuesta acerca de la percepción que tienen los jóvenes sobre su sexualidad, el aborto y sus implicancias, realizada a estudiantes de 2º Medio de liceos municipalizados de la comuna de Santiago.
A seis años de iniciado el Programa "Acoge una Vida", Fundación Chile Unido, dio a conocer la evaluación de esta importante labor, en una conferencia de prensa que se realizó el viernes 26 de agosto, a las 11.45 horas en el Auditorio del Centro Cívico de la Ilustre Municipalidad de Vitacura (Av. Bicentenario 3.800, Vitacura). En la ocasión se presentaron algunos valiosos testimonios de jóvenes madres que, siendo acogidas por nuestra Institución, optaron por la vida, así como también, testimonios de las voluntarias y de la "Red Vida" con que cuenta nuestra Fundación.
Según las cifras mostradas en el estudio, se concluye que el Programa "Acoge una Vida," es una alternativa real de opción por la vida. Otro aspecto en el cual hay que detenerse, es en la relevancia que tienen las presiones externas en las jóvenes que están en situación de embarazos no deseados, que las pueden llevar a pensar en el aborto como alternativa. Es por ello, que la existencia de este Programa, tiene cada día mayor razón de estar presente en nuestro país.
¿Cuál es la función que deben asumir los medios de comunicación?
La interrogante se hace cada día más necesaria y es hora de que los profesionales de las comunicaciones otorguen tiempo a realizar una profunda reflexión sobre cuál es el futuro del periodismo en una Era denominada como De La Información, gracias al alcance e impacto global de las noticias.
Ejercer una autocrítica es siempre un sano ejercicio para conservar un rumbo inalterado sujeto a aquellos valores y principios que promueven la calidad y excelencia dentro de cualquier profesión, no sólo dentro del mundo de las comunicaciones.
Vivimos en una época sin precedentes. El incesante avance de la tecnología permite entregarle, al consumidor de noticias, un sinnúmero de fuentes para poder comprender el entorno y, así, poder tomar decisiones de la mejor manera posible a través de la promoción de información libre, certera y sin distorsiones, pero ¿están realmente, los medios, ejerciendo su función de manera responsable?
Han transcurrido más de 200 años desde que el estadista y filósofo inglés, Edward Burke, pronunció, ante el parlamento inglés, la famosa frase: el periodismo es el cuarto poder. Al parecer, Burke poseía una clara percepción sobre el futuro posicionamiento de los medios de comunicación en la sociedad cuyo estamento, actualmente, convoca una sostenida atención pública debida a su importante labor.
El PNUD (Programa de la Naciones Unidas para el Desarrollo) emitió, a principios de este año, el informe "El poder: para qué y para quién".
Dentro de los resultados, los medios de comunicación emergían como los más poderosos de todos. Según datos disponibles, esta opinión parece estar basada en la creciente capacidad de los medios- especialmente, la televisión- para crear condiciones de mayor transparencia .
Sin embargo, dentro de este favorable contexto para los medios, aún permanecen cuantiosas críticas hacia cómo se está ejerciendo la labor de informar.
El Siglo XXI es un escenario complejo pero, a la vez, de grandes desafíos para la labor informativa. La revolucionaria manera de cómo se desarrolla la tecnología, la estructura económica y las relaciones con los consumidores de noticias han transformado la manera tradicional de ejercer el periodismo.
Una de las más graves consecuencias que acechan al periodismo, es su tendencia, a nivel mundial, de caer en opinión al momento de informar ( llevado al extremo por una nueva cepa de comunicadores: los opinólogos). Además, existe la tentación de fusionar información con entretención, dando lugar a la infoentretención . Por último, subsiste la impresión de que, en reiteradas oportunidades, la información se presenta de manera desequilibrada, tendenciosa y sensacionalista.
¿Qué hacer? Las definiciones son difíciles de reducir, sin embargo, la labor de informar se debe entender no tanto como el sólo hecho de comunicar sino, además, como un conjunto de responsabilidades que atañen los principios, responsabilidades y aspiraciones de un periodismo que sí puede entretener y amenizar el espíritu pero que, además, debe revestirse de aquellos hechos que son de verdadera utilidad para los miembros de la sociedad albergando, a la vez, la capacidad de generar el necesario debate público sobre el cual se cimienta toda democracia.
Lo que distingue al periodismo, de toda otra forma de comunicar, es su relación con el interés y las necesidades del público; además de informar a la sociedad, ejercer la labor de perro guardián, facilitar el ejercicio democrático y apoyar a la comunidad.
Verificación, independencia, evitar los rumores, situar el interés de los ciudadanos como primera prioridad y mantener los debidos espacios de libertad de las fuentes son algunos de los ingredientes que permiten salvaguardar la confianza de la opinión pública hacia los medios de comunicación.
Una democracia depende de la capacidad de sus miembros de poseer información exacta dentro de un contexto que tiene sentido.
Si los medios de comunicación son el cuarto poder y tan poderoso entre los poderosos su responsabilidad es formidable, ya que no sólo poseen la capacidad de modelarle el mundo a las personas sino, además, de conllevar mensajes positivos que enaltezcan y dignifiquen a todos y cada uno de los receptores de noticias quienes atentamente, día a día, digieren la información.