FUNDACIÓN
CHILE UNIDO Y GRUPO SECURITY PRESENTARON A TOM HIRSCHFELD
EN CHILE
En el seminario, denominado “Ni Mujer de Hierro
ni Hombre de Algodón”, el experto norteamericano
en inversiones analizó, junto con destacados empresarios
y figuras políticas nacionales, cómo conciliar
la vida familiar y laboral.
Con la participación de un reconocido
panelista internacional y de destacadas figuras políticas
nacionales,Lily Pérez, Carolina Plaza y
M. Antonieta Saa. Fundación Chile Unido y Grupo
Security realizaron el III Seminario
Internacional Mujer: “Ni Mujer de Hierro ni Hombre
de Algodón”, en el salón
Regency del Hotel Hyatt el miércoles 6 de Julio,
2005.
Mujer en el camino de la compatibilización
Recientemente se han dado a conocer dos estudios chilenos
sobre la mujer, uno acerca de las madres del 2010, cómo
serán , a que aspiran , que las satisface, y otro sobre
lo que las mujeres mayores de 35 piensan, sienten y esperan
del futuro.
Al comparar las dos investigaciones, salta a la vista la diferencia
generacional sobre el tema de la maternidad y el trabajo de
la mujer, siendo en las mujeres jóvenes una gran aspiración
trabajar fuera del hogar y tener éxito, donde la maternidad
es vista más como un problema o dificultad. En las
mujeres mayores, sin embargo, la maternidad y relación
con los hijos les da mucha satisfacción, el 94,5% se
encuentra muy satisfecha con la familia que ha formado y la
relación con los hijos es la más importante
para el 56% de estas mujeres, superando las relaciones de
pareja, amistad, etc. y aunque creen que trabajar para la
mujer es positivo, (85,8%) aspiran a realizarlo en jornadas
más flexibles y de menos horas.
Ahora bien, en ambos estudios se manifiesta que el rol de
madre y trabajadora se resiente al procurar compatibilizarlos,
y si bien las mujeres más jóvenes ven la conciliación
como algo muy posible a medida que la realidad las va poniendo
en el dilema, este conflicto aumenta. Así, quienes
menos satisfacción sienten en cuanto al tiempo que
le dedican a la familia y al trabajo, son las mujeres que
trabajan jornada completa, sólo el 55,6%, versus el
80% de satisfacción en aquellas mujeres que o trabajan
jornada parcial o no trabajan remuneradamente.
A esta percepción de un difícil camino para
la mujer que trabaja y es madre, se le puede sumar un antecedente
muy importante, dado a conocer hace poco tiempo, esto es:
el alto consumo de psicofármacos por parte de las mujeres,
principalmente cuando estas trabajan fuera del hogar, lo que
nos pone dentro de los países más consumidores.
Sin duda que esta cifra es muy preocupante, y si a ella agregamos
el hecho de que la principal causa de licencias laborales
en la mujer, excluyendo las maternales, es el estrés
o depresión (la tercera 10 de junio), nos está
indicando que algo no se está haciendo adecuadamente
por parte de nosotras las mujeres.
Al parecer lo que se le está exigiendo a la mujer del
siglo XXI ser buena madre, esposa, trabajadora, ser bella
y verse bien, buena dueña de casa o jefa de hogar,
etc. le están impidiendo ser realmente una mujer feliz.
Diversos estudios tanto nacionales como extranjeros muestran
que las mujeres no quieren ser "Super Women", sólo
aspiran a poder equilibrar de forma armónica sus distintas
prioridades de acuerdo a la etapa de la vida que están
viviendo. Equilibrio que supone flexibilidad, ejercida responsablemente
tanto por las mujeres, las autoridades y los empresarios;
asumir lo propiamente femenino y masculino sin temores, aceptando
y potenciando las diferencias entre los sexos; y una mayor
complementariedad femenino- masculina en el ámbito
de lo privado.
Este anhelo femenino debe estar incorporado de manera evidente
dentro de las políticas que tanto el actual como los
futuros gobiernos propongan para la mujer. No es suficiente
impulsar una mayor participación de ellas en el mundo
político y laboral, ya que si para esto deben abandonar
su maternidad o su familia, prioridades, para la mayoría
de las mujeres en alguna etapa de su vida, sólo tendremos
más agentes productivos, pero menos personas realizadas
y felices.
Paulina Villagrán
Directora de Estudios
Fundación Chile Unido