El trabajo de cada día
Recientemente hemos recordado un nuevo día del trabajo,
un día de celebración para algunos, o de descanso
para muchos, pero también un día que nos llevó
a la reflexión.
Este primero de mayo nos llevó a mirar con más
detención, la situación de la mujer y el trabajo,
y lo primero que uno puede decir, y sobre lo que hay un gran
consenso, es que el día del trabajo para la mujer es
bastante largo y agotador, y que se repite todos los días,
ya sea que ella trabaje o no remuneradamente.
A los múltiples roles y funciones que desempeña,
como esposa, madre, educadora y formadora de los hijos, dueña
de casa, economista del hogar, relacionadora pública
de la familia, mediadora de las dificultades, ecologista del
medio ambiente y clima hogareño, etc. etc, etc. Se
le pueden agregar actualmente, los diversos trabajos remunerados
que, en forma cada vez más masiva, están desempeñando
en el mundo laboral tradicional.
Sin embargo, pensar que todo lo que hacen las mujeres las
transforma en unas "super women", es un gran error,
ya que en forma importante estos trabajos, que busca desempeñarlos
todos de la mejor forma posible, le han significado un alto
grado de stress, agotamiento, conflictos personales y con
sus parejas, en fin, no necesariamente son mujeres felices
y realizadas que quieran ser felicitadas por este exceso de
trabajo.
Recordar una vez más el día del trabajo junto
con una celebración fue también una oportunidad
para reforzar nuestro compromiso en una búsqueda cada
vez mayor de mecanismos que faciliten y compatibilicen de
mejor forma, la vida laboral y familiar de las madres trabajadoras,
ya que su aporte, desde lo propiamente femenino, es muy importante:
tanto para el trabajo fuera del hogar como dentro de él.
Es así como una mayor flexibilidad laboral, asumida
responsablemente por ellas, los empleadores y sus compañeros
(hombres), sería un gran regalo para ellas y sus familias.
Paulina Villagrán V.
Directora de Estudios
Fundación Chile Unido