2 01/04/04
     
   

 

 


CAMPAÑA COMUNÍCATE

Por tercer año consecutivo la Fundación Chile Unido mantiene vigente y potenciada la Campaña Comunícate cuyo objetivo principal apunta a disminuir las conductas de riesgo en los adolescentes, a través de lograr una mejor comunicación entre padres e hijos.

Los estudios han demostrado que una Comunicación “conectada” entre padres y adolescentes es altamente protectora de determinadas conductas de riesgo tales como: la drogadicción, consumo excesivo de alcohol, embarazos adolescentes, delincuencia juvenil y deserción escolar, entre otras.

Basados en estas conductas, hemos constatado que si las personas encuentran un espacio donde no sólo son escuchadas y orientadas, sino también acompañadas a lo largo del conflicto, logran resolverlo mucho mejor y además la solución se hace mucho más perdurable en el tiempo.

Desde el inicio de la campaña, se han atendido a más de 800 personas, en la que cada una de ellas pertenece a una familia generalmente compuesta por 5 miembros, por lo que podemos extrapolar que la ayuda brindada alcanza a más de 4.000 personas aproximadamente.

El Funcionamiento de la Campaña se realiza a través de un Fono ayuda - 123800123200- que es atendido de lunes a Viernes de 9:00 a 18:00 horas, por personas calificadas para ello.

 

 
¿PODRÁ MEJORAR LA JUSTICIA CHILENA?

Cuando se reflexiona críticamente sobre la Justicia chilena, normalmente los juicios provienen de casos particulares que se exhiben dramáticamente en los medios de comunicación y que el público generaliza. Nadie se detiene a considerar los límites que se interponen entre la investigación, el juzgamiento y la sentencia, que tienen su justificación en la dependencia de los Tribunales de Organos Policiales para las investigaciones, en la falta de recursos humanos calificados en el tribunal, en el atochamiento de causas y en la obligación legal de evitar condenar a inocentes.
Por supuesto que se cometen errores y que, como en todas las profesiones, existen jueces incompetentes, poco imaginativos para conducir las investigaciones, dubitativos, lentos para resolver y hasta aquellos que no tienen un comportamiento ético o decoroso para tan alta dignidad.
Debe también agregarse que el crecimiento de la población capaz de demandar justicia ha dejado a la estructura judicial sin los recursos humanos necesarios para atender estas demandas. Baste considerar que en la Corte de Apelaciones de Santiago existen mas de 50.000 causas pendientes que no logran ser puestas en tabla para su conocimiento por el Tribunal y que el promedio de espera es de por lo menos 4 años.
La Justicia que debe juzgar a todos por igual, autoridades y ciudadanos es la columna esencial del Estado de Derecho. El país puede exigir entonces que sus jueces sean probos y competentes, aun en las dificultades en las que se desenvuelven. Por ello el desafío del Poder Judicial es de gran envergadura.
¿Que se está haciendo para acometerlo?
A instancia de la Judicatura se creó por ley la Academia Judicial que por primera vez imparte cursos de formación para los postulantes al escalafón primario es decir, a secretarios de tribunal, relatores y jueces de comuna y también cursos de habilitación para éstos mismos cuando deben postular al escalafón secundario, esto es para ser Ministros de Corte de Apelaciones.
Estros cursos tienen un fuerte énfasis en la ética del juez, en su independencia, en su modo de relación con las partes y sus abogados y una capacitación para estar al día con las continuas y complejas reformas legales.
Esta Academia, ahora única forma de ingresar al Poder Judicial y de ascender ene él, mantiene un muy exigente método de admisión, antes inexistente, que garantiza que a ella acceden los mejores por sus calificaciones académicas, sus aptitudes psicolaborales, el resultado de sus pruebas de conocimientos y una entrevista personal. Una vez ingresados ellos deben aprobar los cursos de formación que tampoco antes conocieron los jueces y que imparten profesores de gran calidad académica y de experiencia judicial.
Por su parte cuando ya los secretarios relatores y jueces así admitidos y designados han ejercido sus cargos y han cumplido su ciclo para aspirar a ocupar un cargo de Ministros de Cortes deben previamente aprobar un exigente curso de habilitación para su actuación en tribunales colegiados.
El número de egresados de la Academia es de varios centenares y los resultados ya se está haciendo sentir. Por ejemplo ya 49 están ocupando ya cargos de Ministros de Corte, lo que es un número muy significativo en el total de Ministros de Corte del país.
De esta sabia nueva, joven, formada, motivada y habilitada, la Justicia y el país tienen mucho que esperar por el mejoramiento de la calidad de sus miembros.
Además comprendiendo que el cargo de Juez o de Ministro de Corte es de una exigencia de probidad y corrección superior a la de toda otra función, por que en su ejercicio debe conquistarse la confianza del pueblo, la Corte Suprema mantiene una Comisión de Etica que está supervisando el comportamiento ético de los jueces en el ejercicio de sus cargos.
El Poder Judicial se está dando a sí mismo un influjo de juventud calificada desde su base misma, que en algunos años, para bien del país, terminará por penetrarlo entero.