Agenda Pro Mujer:
El día martes 14 de diciembre del 2004, en las oficinas
de Fundación Chile Unido, se realizó un encuentro
con expertos e instituciones cuyo foco de acción es la
“mujer”. El objetivo de la reunión, fue dar
por terminada la primera etapa de trabajo de la Agenda Pro Mujer
impulsada por Fundación Chile Unido.
En esta oportunidad se presentó a los invitados, las conclusiones
y resultados obtenidos por la comisión de trabajo convocada
para estos efectos por la Fundación, para someterlos a
discusión y debate. Entre los asistentes se encontraban:
las diputadas de la República M. Angélica Cristi
y Lily Pérez; Fernanda Villegas, asesora de la Ministra
del Sernam; Paula De Buen, encargada del área de estudios
del Ministerio del Trabajo; entre otros representantes del mundo
académico, social y político. Actualmente nos encontramos
en la elaboración del borrador de propuestas que serán
presentadas durante el año 2005. › ver nota
Aborto:
¿solución o nuevo problema?
Bastante impactante ha sido conocer la situación de la
menor de nueve años que presenta un embarazo, ya casi de
6 meses, producto de una violación, la que además
no era primera vez que se producía, por parte de la pareja
de su madre.
A partir de este caso, se comienza a pedir por parte de algunos
sectores la legalización del aborto en caso de violación,
ampliandolo, además a casos de malformación o peligro
para la madre.
A pesar de que se puede entender una reacción espontánea
a favor del aborto, resulta indispensable analizar el tema con
un poco más de calma y dándole una mirada global.
En primer lugar, proponer el aborto como solución no resolverá
el verdadero problema de un embarazo no deseado, peor aún
esto significará añadir más dolor al sufrimiento
de una víctima de violación. Precisamente en este
delito es donde radica el verdadero problema: el hecho de que
una menor haya estado sometida durante dos años a abusos
reiterados más aun, al amparo de su madre.
El aborto no borrará el daño físico y psicológico
de haber sufrido ataques precisamente en el lugar que por naturaleza
debiera ser de protección y resguardo de los menores. Tratar
de evitar la violación y disminuir sus consecuencias en
la víctima, es sin duda, el principal problema a resolver
y supone un trabajo interdisciplinario de largo aliento.
El embarazo no deseado, es el segundo problema a abordar y para
ello la mujer, y en este caso en particular la menor, necesitan
ser acogidas en su dolor, angustia e incertidumbre, así
como acompañadas durante el embarazo, y posterior nacimiento
del hijo. Ya sea que lo entregue en adopción o se quede
con él, ambas situaciones igualmente válidas, necesitará
de mucho cariño y apoyo.
En una sociedad, donde cada vez se valora más a la persona
por lo que tiene o por sus apariencias externas, resulta más
difícil enfrentar situaciones que no son las ideales o
establecidas como parámetros sociales de éxito.
Se olvida muchas veces que ese niño, aunque no querido
en sus inicios, tiene la misma dignidad que aquel que si fue engendrado
de manera deseada y querida por sus padres, lo cual no lo hace
menos persona, ni debiera ser un ciudadano de segunda categoría.
Cada vez con más frecuencia, se menosprecia la vida, no
sólo de un hijo no deseado en su concepción, sino
que también se discrimina a aquel que presenta alguna malformación
física, tiene problemas mentales, es anciano o minusválido,
etc. El culto a la belleza, al éxito, a lo perfecto físicamente,
de acuerdo a estándares sociales dificultan más
todavía enfrentar un embarazo no deseado, ya que la sociedad
no está preparada para ello y tiende naturalmente a rechazarlo.
Un país moderno, contrariamente a lo que se ha dicho, no
es aquel que permite más aborto, eutanasia o eugenesia,
sino que aquel que le garantice a cualquier persona, incluso antes
de nacer, independientemente de sus ingresos, belleza, cualidades
físicas y psíquicas, ser tratada con la misma dignidad,
tener los mismos derechos a vivir, y recibir toda la ayuda, apoyo
y acompañamiento en caso de enfrentar dificultades.