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FIESTA DE NAVIDAD PARA MAMÁS DE ACOGE UNA VIDA










Por tercer año consecutivo y con la presencia de animadores, “viejos pascueros”, regalos, y un gran cóctel de bienvenida, la Fundación Chile Unido celebró con gran éxito a las madres que durante el año 2004, a pesar de las adversidades, optaron por la vida de sus hijos.

La fiesta realizada el 2 de diciembre, comenzó con las palabras de la directora ejecutiva de la Fundación Chile Unido, María Cristina de la Sotta, quien entregó el balance anual del programa “Acoge una Vida”, vigente en la Fundación desde hace ya seis años y cuyo propósito es ayudar a aquellas madres con embarazos no deseados. Acto seguido, el Rvdo. Padre Patricio Sagredo, bendijo a las madres y a las más de setenta guaguas que asistieron como protagonistas a esta celebración.

Ver resultados del Programa Acoge una Vida

 


Divorcio y pobreza: consecuencia inevitable

Con la entrada en vigencia de la Ley de Divorcio, surgen muchas interrogantes y una de ellas dice relación con las llamas "compensaciones económicas", establecidas teóricamente, para minimizar los efectos del divorcio principalmente económicos, valga la redundancia, ya que impedirían que la mujer quedara en una situación económica inferior a la que vivía antes de divorciarse.

Esta compensación aparece como una solución ideal. Me recuerda las películas y series norteamericanas donde, en un elegante bufete de abogados, ambos cónyuges negocian los miles de dólares que deberán pagarse para autorizar el divorcio. Normalmente en estas películas el final es feliz. Sin embargo, esto ocurre en Hollywood, pero no es la realidad de los ciudadanos comunes de Estados Unidos.

Diversos estudios realizados, tanto en Europa como en Norteamérica, demuestran que familias que no eran pobres antes del divorcio, tras éste vieron disminuidos a tal punto sus ingresos que el 50% de los hijos de dichas parejas cayeron bajo la línea de la pobreza, mientras el ingreso familiar disminuyó entre un 42% y un 50%.

Si consideramos que en nuestro país el promedio de ingreso de los hogares es de $500.000 mensuales y el 20% más pobre, vive con un ingreso promedio de $200 mil, hablar de compensaciones económicas se transforma en letra muerta.

Otra realidad con la que choca el texto legal es el escaso cumplimiento en el pago de las pensiones alimenticias. El censo realizado en Estados Unidos en 1991 muestra que a sólo el 15% de las mujeres divorciadas se les asignó una pensión. De ellas un 41% percibía la totalidad, el 28% una parte y el 31% no la recibía. En Chile, la situación no es muy diferente, donde el 50% de ellas es de un monto inferior a $50.000 mensuales y donde sólo el 26% de las órdenes de arresto por no pago de pensión culminan con el pago íntegro de ella.

De acuerdo a los datos de la Oficina de la Reserva Federal de USA de 1995, el 32,4% de los hogares con hijo que vivían bajo la línea de la pobreza, correspondía a familias divorciadas, y el 59,6% a hogares monoparentales nunca casados. Siendo un 7,7% las familias pobres que se encontraban casadas.

Tal como lo señalara la revista The Economist, es posible concluir que la inestabilidad familiar es uno de los principales atentados contra la igualdad de oportunidades. Cuando hay que dedicar una parte importante del PIB nacional a asistir o subsidiar a los que no pueden bastarse por sí mismos, el Estado se ve obligado a asumir lo que compete a los padres de familia, lo que hace difícil que un país aumente su riqueza.