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Las
Nuevas Causas de la Pobreza
La
pobreza en Chile está cambiando, ya no son la desnutrición,
la falta de agua potable o alcantarillado o el acceso a la educación,
los principales factores causantes de la pobreza. Hoy nuestros
pobres se parecen más a los pobres de los países
desarrollados, con lo que atacar este problema resulta más
complejo.
Uno
de los principales obstáculos que impiden salir de la
pobreza, es la deserción escolar. Según la CASEN
2000, en el 20% más pobre de la población el 32,8%
de los jóvenes no asiste al colegio, en contraste con
el 6,3% del 20% más rico.
Muy
ligado a lo anterior se encuentra el embarazo adolescente, que
lleva a muchas jóvenes a desertar tempranamente del sistema
escolar, y que se ha visto incrementado entre las adolescentes
de 15 y 16 años. El año 2000, el 45% de las adolescentes
del quintil más pobre de la población señalaba
no estar estudiando por esta causa.
Otro factor que está dificultando la derrota de la pobreza,
tiene que ver con la estructura familiar, hoy el 50% de los
niños nacen fuera del matrimonio, por otra parte también
han aumentado, los hogares con jefaturas femeninas que son más
vulnerables. No son menores estos antecedentes, ya que la importancia
de un hogar con padre y madre influye no sólo en el aspecto
económico, sino que se ha demostrado que es un factor
relevante en la formación del capital humano de una sociedad.
Son
muchas las cosas que como sociedad podemos hacer. Por lo pronto,
se debe fortalecer el matrimonio, realizando cursos de preparación
para él desde los colegios y creando ayuda a los matrimonios
en dificultad. En este sentido la mediación familia ha
demostrado ser muy positiva.
La
educación sexual que se está entregando a nuestros
adolescentes es deficitaria, ya que se ha basado principalmente
en información anticonceptiva, más que en formación
para el amor, donde la voluntad es tan importante como la libertad.
Por otra parte, capacitar a los profesores e incentivar la permanencia
de los niños en las escuelas, también resultan
claves.
Finalmente,
una mayor incorporación de la mujer al trabajo a través
de políticas de flexibilidad laboral y cuidado infantil,
contribuyen a sacar de la pobreza muchos hogares. Cuando ambos
padres trabajan, los hogares que caen bajo la línea de
la pobreza disminuyen del 19% al 7%. Siendo por lo tanto un
factor relevante el trabajo de la mujer, pero ello supone políticas
adecuadas de conciliación entre la vida laboral y familiar.
Paulina Villagrán V.
Directora de Estudios
Fundación Chile Unido
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