| DIARIO LA TERCERA, 20
de diciembre 2007
Nuevamente nos estremecemos con un grave
accidente automovilístico donde se ven involucrados
jóvenes que asocian diversión con alcohol,
con consecuencias graves para ellos e inmenso dolor
para sus familiares.
Cuando se acercan las fiestas de fin año, vacaciones
y tiempo de menos obligaciones y más diversión,
cada año mueren o quedan con graves lesiones
adolescentes y jóvenes.
No sabemos con certeza lo ocurrido en este caso puntual
pero si sabemos que algo está equivocado en la
forma como se festeja por parte de nuestra juventud.
De acuerdo a la V Encuesta Nacional de la Juventud 2007,
del INJV el principal problema que afecta a la juventud
en nuestro país es el excesivo consumo de drogas
o alcohol con un 44% de menciones. Sin embargo, cuando
se les consulta a los mismos jóvenes por su principal
problema personal este tema cae al décimo lugar
con un 4,1% de las menciones.
Esta contradicción es normal en una respuesta
adolescente o juvenil, ya que por naturaleza en esta
etapa de la vida se es amante del riesgo y no se asumen
las responsabilidades frente a las conductas de riesgo
como un adulto. Por ello, las campañas de prevención
del SIDA, embarazo adolescente y no consumo de sustancias
peligrosas no son efectivas cuando sólo apelan
a la responsabilidad juvenil en el comportamiento.
En esta etapa el rol de los padre y la sociedad pasan
a ser mucho más significativas que lo que los
jóvenes en definitiva deciden.
El verano está comenzando, y queda fin de año,
donde se consume alcohol en exceso. Es en estas fechas
donde los padres deben ser más firmes y cercanos
con sus hijos, aprovechar el tiempo de descanso y menores
obligaciones laborales y escolares para conversar más
con ellos.
Paulina Villagrán V.
Directora de Estudios
Fundación Chile Unido.
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