| DIARIO LA TERCERA, 03
de diciembre 2007
Los resultados que muestran la Encuesta
Bicentenario PUC- Adimark 2007 y un Estudio de la Universidad
de California en Los Ángeles, no sólo
coinciden en claras similitudes del comportamiento de
los padres respecto a sus hijos, sino que reflejan una
tendencia de los últimos años, según
los expertos, en cuanto a los efectos y consecuencias
de un estilo de educación carente de límites
y autoridad.
Dicha conclusión tiene directa relación
con lo que señala la Encuesta Bicentenario, donde
9.5% de los consultados dice no conocer a su padre,
es decir, que uno de cada 10 chilenos no sabe quién
es su progenitor. Cabe agregar que 60% se refiere a
la autoridad paternal como muy blanda y permisiva, dejando
en evidencia que la familia chilena ha cambiado, entre
otras cosas por el rol que hoy ejerce el padre y la
madre. Ambos resultados demuestran el debilitamiento
de la autoridad paterna.
Al parecer hoy existe un mayoritario acuerdo en que
la permisividad excesiva por sentido de culpa es algo
común en las actuales familias. Entonces, se
hace evidente la necesidad de guías y reglas
claras para los hijos, las que en primera instancia
se aprenden en la familia y suponen el ejercicio de
una autoridad.
Es prioritario que el Estado, las empresas y la sociedad
se pongan de acuerdo en torno a la importancia que tiene
la presencia permanente de padre y madre en la formación
y crianza de los hijos. La implementación de
políticas públicas, empresariales y escuelas
para padres, entre otras, responde a la necesidad de
facilitar y fortalecer la autoridad paterna.
Paulina Villagrán
Fundación Chile Unido
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