| Diario La Tercera, 29 de septiembre 2006
En los día recientes, la Ministra de Educación, saliendo al paso de las críticas por la entrega de la Píldora de Emergencia a las menores sin el consentimiento de los padres, planteó una iniciativa que busca involucrar más a la familia en la educación sexual de sus hijos, política ministerial que se daría a conocer la próxima semana.
De acuerdo a la encuesta que realizó el propio MINEDUC el año 2004, los entrevistados señalaron que los primeros responsables de la educación sexual de los niños y jóvenes son los padres, con un 68% de las preferencias; luego la escuela, con un 14%, y el Ministerio de Educación, en tercera prioridad, con un 12%.
Frente a esta situación es de esperase que la nueva propuesta tenga como eje central el derecho de la familia y los padres por sobre el Estado para escoger que tipo de información recibirán sus hijos en el colegio, así como la posibilidad de elegir entre distintos programas educativos o formativos sobre sexualidad.
También resultaría interesante que esta propuesta acoja una anhelada aspiración de los establecimientos educacionales, que exista un fondo al que aquellos colegios que no deseen usar el programa gratuito que ofrece el gobierno, puedan escoger en conjunto con los apoderados una alternativa diferente.
Si se busca dar un paso importante para incorporar a los padres en la educación de sus hijos, no nos quedemos cortos y avancemos hacia una verdadera libertad de enseñanza, principalmente en un tema tan delicado y fundamental como es la formación de la sexualidad de nuestros niños y adolescentes.
Paulina Villagrán V.
Directora de Estudios.
Fundación Chile Unido.
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