| Diario La Tercera, 5 de agosto 2006
En la información aparecida el día viernes en la sección tendencias se da a conocer un informe del INE sobre la disminución en el número de niños baja que llegará a un 5,9% el 2010.
No resulta extraña esta información ya que Chile viene disminuyendo su natalidad en forma importante, principalmente en los últimos 15 años. En la actualidad esta tasa es de tan solo 1,9 hijos por mujer, incluso menor a la tasa mínima de reposición de la población que es de 2,1 hijos.
Si a esta tendencia sumamos el creciente aumento en la esperanza de vida de la población chilena, estamos enfrentando un problema bastante complejo y que no ha sido abordado en forma seria por las políticas públicas nacionales.
Tener una tasa de natalidad tan baja como la que estamos experimentando tiene una serie de consecuencias para la economía, la familia y la sociedad que no pueden ser olvidadas.
Estas van desde una menor fuerza laboral, una mayor demanda de los servicios de asistencia del Estado, principalmente por el aumento en las personas de la tercera edad, hasta problemas sicológicos importantes producto de la soledad, la ausencia de redes familiares y niños hijos únicos a quines les cuesta más trabajar en equipo y ser empáticos, como sucede hoy en China.
Si no se asume una perspectiva de familia en las diferentes políticas, tal como en su minuto fuera la perspectiva de género, tendremos que sufrir efectos que se podrían evitar con un cambio de actitud en quines diseñan y aplican tales políticas.
Paulina Villagrán V.
Directora de Estudios
Fundación Chile Unido.
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