| Diario La Tercera, Lunes 29 de Mayo 2006
Está resultando muy interesante el debate sobre la ley de cuotas y la paridad en cargos públicos y “privados” de las mujeres.
Si bien es cierto, la presencia de la mujer en estos ámbitos es necesaria e incluso beneficiosa para la sociedad, ¿ la imposición por ley será la mejor manera de impulsar esta participación femenina? Desde nuestra perspectiva, no sería lo más adecuado.
Podría producirse una subvaloración de las mujeres que llegan a cargos de poder, ya que lo logrado no se debe a sus propios méritos sino que a la obligatoriedad de su presencia. Además, con esta ley el tema pierda fuerza el cambio de fondo que es necesario producir en la sociedad, un tema cultural más que legal.
La imposición no es la mejor forma de generar una cultura de colaboración y cooperación entre hombres y mujeres, más bien produce una lucha y confrontación entre los sexos.
La mayor participación femenina requiere de políticas públicas inspiradas en una perspectiva de familia más que de género, donde se potencien los aportes femeninos y masculinos en el poder, la empresa y en el hogar. Esta perspectiva de familia es justamente la que ha estado ausente de la discusión pública.
Paulina Villagrán. V.
Directora de Estudios.
Fundación Chile Unido
|