| Diario La Tercera, Carta Tribunales de familia, 2 de Febrero 2006
A propósito de la polémica sobre el colapso de los Tribunales de Familia, mucho se ha escrito sobre las causas de él y los caminos de solución. Sin embargo, poco se ha hablado acerca de cómo evitar que los problemas o conflictos familiares lleguen a la vía judicial.
Me refiero a la prevención y soluciones de las dificultades en torno a la familia, que pueden ser resueltas mucho antes de que lleguen al sistema de justicia, e incluso antes de que el problema sea irreversible, evitando tener que llegar a la ruptura o separación matrimonial.
De acuerdo a la información que se conoce existe una alta demanda por casos de tuición y pensiones de alimentos. Pues bien, estas se producen a causa de una ruptura matrimonial, o bien por el nacimiento de los hijos fuera del matrimonio y cuando los padres no viven bajo el mismo techo.
Teniendo Chile una tasa de nacimientos fuera del matrimonio del 58% y un crecimiento de las rupturas matrimoniales y divorcios, con todos los efectos colaterales que estas situaciones producen, donde la judicial es sólo uno de ellos; resulta fundamental que no sólo se invierta en aumentar el número de jueces y los recursos, sino que en prevenir tales hechos.
Para esto hay que comenzar enseñando la educación para la no violencia en los colegios, fomentando las resoluciones sana de conflicto; fomentar y colaborar con las instituciones de la sociedad civil que trabajan en orientación y mediación familiar, y terminando finalmente, en la preparación para el matrimonio; no sólo como lo señala la ley hoy, esto es informado a los futuros cónyuges de la existencia de cursos de preparación al matrimonio, sino cómo política de Estado.
La Prevención ayudará a disminuir la demanda sobre los Tribunales, pero sobre todo colaborará con las futuras generaciones a formar familias sanas, que es lo que más les importa según el último estudio del CNTV 2005, donde el 76% de los adolescentes chilenos la señalan en forma prioritaria, siendo una cifra similar, 75.5%, la que arroja el estudio 2004 del INJUV.
Paulina Villagrán V.
Directora de Estudios
Fundación Chile Unido
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