| 17 de enero 2008
El artículo del New York Times, aparecido en
su diario el día jueves 10, titulado “Cuestiones
morales han traído avance médico”,
dan cuenta de una noticia muy importante, cual es, el
descubrimiento de un científico japonés
que logró convertir exitosamente células
adultas de piel en el equivalente a células madre
embrionarias, pero sin utilizar embriones humanos congelados.
Junto con este importante avance científico,
resulta también fundamental destacar las motivaciones
que llevaron a este médico nipón a no
utilizar embriones. Él señaló que
al ver embriones congelados, percibió que existían
muy pocas diferencias entre ellos y sus dos hijas nacidas,
lo que se podría traducir en que su moral le
impediría manipular esas vidas humanas.
Esta percepción transformada en convicción
acerca de la existencia de vida humana desde la concepción,
es el punto de inflexión entre los valores que
profesa una persona y el anhelo en la búsqueda
de avances médicos que son también importantes
y necesarios.
Lo relevante de este descubrimiento, no es sólo
el hecho de haber logrado crear células madre,
sino que también, cómo los valores y principios
de este médico lo llevaron a la búsqueda
de una alternativa real, donde el límite en la
manipulación de la vida humana fue el freno para
conseguir el mismo objetivo que otros científicos,
pero con el respeto que esta se merece. Aquí
queda de manifiesto que los valores morales son un poderoso
incentivo para avanzar en la investigación biomédica.
Paulina Villagrán V.
Directora de Estudios
Fundación Chile Unido.
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