| La Segunda, Bicentenario 9 de Febrero 2006
En tiempos en que todo se proyecta con miras al bicentenario de la República, una pregunta: ¿Cómo celebraremos ese cumpleaños, con menos o con más chilenos?
Si las tasas de natalidad continúan al ritmo actual, a la fiesta asistirán menos invitados. De acuerdo a las últimas cifras disponibles por el INE, para el año 2003 el número de hijos por mujer en Chile es de 1,9. Sólo mantener la población requeriría que esa cifra fuera de 2,1 .
Independientemente de lo respetable que resulta la decisión de cada pareja en cuanto al número de hijos que decida tener, a nivel país esta tendencia ofrece varias desventajas: aumenta la cantidad de personas que vive de una jubilación en desmedro de la gente laboralmente activa; hay menos gente para poblar el territorio nacional y para hacer prosperar las distintas regiones del país, entre muchas otras.
Pero además, que cada año nazcan 7.000 niños menos en relación al año anterior (esto, en promedio desde 1990 a la fecha), poco tiene que ver con lo que los propios chilenos anhelan. Al respecto, un dato significativo: sólo un 20% de las mujeres que tienen 2 hijos o menos están satisfechas con esta opción. La gran mayoría quisiera tener más descendencia, pero se abstiene por razones económicas o por falta de redes que las apoyen en el proceso de crianza de sus hijos, (estudio U. C. de la Santísima Concepción).
Por eso, resulta alentador que dentro de las 36 medidas para los primeros 100 días del gobierno de Michelle Bachelet se contemple enviar un proyecto de ley para otorgar derecho de sala cuna a los hijos de toda madre trabajadora. También, que se proyecte entregar un subsidio que financie la atención para niños de entre 0 y 3 años, pertenecientes al 40% más pobre de la población.
Más allá de esos primeros tres meses, sin embargo, ojalá otras propuestas hechas en campaña se hagan pronto realidad: más y mejores empleos; fomento del trabajo de jornada flexible, media jornada o trabajo desde el hogar; eliminación de las rigideces actuales del pre y post natal; facilitar más instancias de ayuda en el cuidado de los hijos cuando la mujer trabaja, por nombrar sólo algunas.
La celebración del bicentenario está a la vuelta de la esquina. En materia demográfica, ojalá se logre poner la guinda a la torta y que los chilenos por entonces no seamos menos, sino más.
SUSANA HORNO
FUNDACIÓN CHILE UNIDO
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