| Carta encuesta Bicentenario
Los resultados que muestran la Encuesta Bicentenario
PUC- Adimark 2007 y el Estudio de la Universidad de
California en Los Ángeles, recientemente publicados
en este medio, no sólo coinciden en claras similitudes
del comportamiento de los padres respecto a sus hijos,
sino que reflejan una tendencia de los últimos
años, según los expertos, en cuanto a
los efectos y consecuencias de un estilo de educación
carente de límites y autoridad.
Dicha conclusión tiene directa relación
con lo que señala la Encuesta Bicentenario, donde
9.5% de los consultados dice no conocer a su padre,
es decir, que uno de cada 10 chilenos no sabe quién
es su progenitor. Cabe agregar que 60% se refiere a
la autoridad paternal como muy blanda y permisiva, dejando
en evidencia que la familia chilena ha cambiado, entre
otras cosas por el rol que hoy ejerce el padre y la
madre. Ambos resultados demuestran el debilitamiento
de la autoridad paterna.
Ejemplo tan simple y claro como el citado por la antropóloga
chilena, miembro del grupo investigador del estudio
norteamericano y que expresa que no hay claridad de
parte de los padres para asignarles tareas domésticas
a los niños, dan cuenta de esta situación.
Al parecer hoy existe un mayoritario acuerdo en que
la permisividad excesiva por sentido de culpa es algo
común en las actuales familias. Entonces, se
hace evidente la necesidad de guías y reglas
claras para los hijos, las que en primera instancia
se aprenden en la familia y suponen el ejercicio de
una autoridad.
Es prioritario que el Estado, las empresas y la sociedad
se pongan de acuerdo en torno a la importancia que tiene
la presencia permanente de padre y madre en la formación
y crianza de los hijos. La implementación de
políticas públicas, empresariales y escuelas
para padres, entre otras, responde a la necesidad de
facilitar y fortalecer la autoridad paterna.
Paulina Villagrán
Fundación Chile Unido
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