| EL MERCURIO, 21 de enero
2008
La reforma al sistema de pensiones incluye
una serie de beneficios para la mujer y una especial
para aquella que es madre: el Estado depositará
un bono equivalente al 10% de 18 sueldos mínimos
en la cuenta de una mujer por cada hijo nacido vivo,
una iniciativa alentadora y que responde de manera positiva
y concreta a un país con una tasa de natalidad
en descenso (1.9%) y que actualmente nos sitúa
bajo la tasa mínima de reposición de la
población.
La nueva ley que será aplicada a la gran mayoría
de las madres de Chile busca entregar apoyo a la mujer
que ha optado por la maternidad y que en muchos casos
su labor ha estado principalmente en su hogar, quedando
desprotegida y fuera del sistema previsional. Este nuevo
bono pretende revertir esta situación y ser un
reconocimiento y al mismo tiempo un incentivo para las
actuales y futuras madres.
Ciertamente, el bono a la maternidad es un paso adelante
y de alguna forma genera un beneficio a un gran número
de mujeres chilenas. Sin embargo, queda camino por recorrer
y esperamos que las próximas políticas
públicas respondan a las necesidades que se generan
al interior del grupo familiar y que el bien social
responda también a la parentalidad en su conjunto,
ya que ambos madre y padres son fundamentales en la
formación y desarrollo de los hijos.
Carolina Cruz Ugarte
Fundación Chile Unido
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