| EL MERCURIO, Jueves 7
de julio de 2005
Este economista norteamericano
escribió un best seller en el que cuenta cómo logró
equilibrar el trabajo con su rol de padre.
VALERIA MUÑOZ PATTILLO
"No soy experto, sólo soy hombre de negocios
y papá". Para Tom Hirschfeld (42), esas
credenciales son más que suficientes para explicar
la razón que lo llevó a escribir, junto
a su mujer, una sicóloga, acerca de su experiencia
tratando de equilibrar ambos roles. Una tarea nada de
fácil.
El resultado fue el éxito de ventas "Cómo
un buen hombre de negocios puede ser un buen padre (y
viceversa)" (editorial Little, Brown), que ha sido
traducido a varios idiomas y sobre el cual vino a dar
una charla organizada por la Fundación Chile
Unido y el Banco Security.
-¿Cree que los hombres se sienten sobreexigidos
frente al desafío de rendir en el trabajo y en
el plano familiar?
"Sí, pero eso es porque los ven como dos
mundos separados, cuando en realidad son muy parecidos.
De hecho, en ambos se requieren las mismas habilidades,
como empatía, capacidad de negociar, saber escuchar
y disciplina, entre otras.
"La clave está en saber aplicarlas a la
paternidad. No es fácil, pero vale la pena, porque
si eres buen padre, te sentirás realizado, trabajarás
con mayor entusiasmo y rendirás más".
¿Cómo se puede dar inicio a este
cambio dentro de la familia y la pareja?
"Aquí el trabajo en equipo es fundamental.
La familia es como una empresa con dos accionistas,
el hombre y la mujer, y, como tal, deben cumplir con
ciertos requisitos previos que garanticen su éxito.
Lo básico es conocerse mutuamente, no como pareja,
sino como padres. Esto implica saber las fortalezas
y debilidades de cada uno, así como establecer
una idea clara de la familia que quieren tener".
-¿Cómo puede la mujer ayudar a
que su marido tenga éxito como padre?
Es esencial que ella enseñe, involucre e incentive
a su marido a tomar un rol activo en la crianza. Para
ello hay que derribar algunos mitos que impone la sociedad,
como que las mujeres están más preparadas
para educar que los hombres o que el único rol
de ellos es mantener a la familia. El poder sobre los
hijos y la responsabilidad de tomar las decisiones que
los afecten no se gana con dinero, sino con esfuerzo,
dedicación y tiempo. Un padre distante suele
tomar decisiones erradas o contar con poco apoyo dentro
del entorno familiar".
-Suena bien, ¿pero cómo lograrlo
en el poco tiempo que tienen los hombres una vez que
llegan a la casa?
"Hay que dedicarles a los niños el mayor
tiempo posible. Está bien que uno necesite tiempo
para sí mismo y para estar con su mujer, pero
eso se puede hacer cuando los niños están
dormidos. Es un error de los padres usar los fines de
semana para hacer viajes, irse a jugar golf o tenis
y no ver a sus hijos. Los niños necesitan la
mayor cantidad de tiempo posible, y no hay que pretender
que entiendan eso de la 'calidad', porque ellos no se
manejan con esos cánones".
-Existe la idea de que el buen padre es el que cambia
pañales y da mamaderas. ¿Qué opina
Ud?
"La educación es una tarea de a dos, y como
tal debe ser dividida equitativamente. Si el padre sólo
se lleva la tarea entretenida no es justo. Además,
dar la mamadera o cambiar un pañal es una maravillosa
manera de conectarse con un bebé, de conocerlo
y de que él te conozca y confíe en ti.
"Ahora, tampoco hay que desconocer que hay tareas
en que los hombres podemos ser muy buenos. Por ejemplo,
en hacer dormir a los niños, ya que la voz grave
y los hombros anchos de un papá pueden hacer
sentir al niño más cómodo y seguro
a la hora de conciliar el sueño".
-¿Las empresas actuales atentan contra
el rol del padre?
"Algunas sí. Los negocios son un desafío
para hombres y mujeres, pero las empresas tienen que
entender que si no tienes una vida familiar satisfactoria
vas a ser menos efectivo en tu trabajo".
Quién Es
Tom Hirschfeld
Trabaja como especialista en inversiones financieras
en Halcyon Asset Management para Nueva York, fue asesor
del alcalde de esa ciudad y ha escrito dos libros sobre
videojuegos, además del best seller "Business
Dad: How good businessmen can make great fathers (and
vice versa)".
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