| EL MERCURIO, Cartas al
Director, sábado 18 de Junio, 2005
Sr. Director:
En relación con la columna del Sr. Jean Pierre
Matus publicada el sábado me gustaría
aclarar algunos puntos que a él lo llevan a una
conclusión por decir lo menos errada.
El estudio que él menciona se dio a conocer el
año pasado en nuestro país y fue fuertemente
cuestionado en su metodología, ya que no considera
importantes variables que fueron tanto o más
relevantes para la disminución de la delincuencia
en Estados Unidos que la legalización del aborto.
Efectivamente, el mencionado estudio de Donohue y Levitt
plantea la existencia de una relación entre legalización
del aborto y disminución de la delincuencia,
pero no considera todo el cambio de política
delictual y judicial que realizó ese país
en el período analizado.
No sólo hubo aumento de dotación policial
sino que se modificó sustancialmente la metodología
de trabajo de la policía, se involucró
a la sociedad con los planes cuadrantes, la cercanía
del policía con el barrio y los vecinos, reuniones
de vecinos para actuar en coordinación entre
ellos, nació la llamada tolerancia cero, etc.
Se modificó el sistema judicial con la eliminación
de la llamada puerta rotatoria para delincuentes reincidentes,
tema muy actual en Chile estos días. Se mejoró
el sistema carcelario donde se invirtieron muchos recursos,
amén de focalizarse de mejor forma los dineros
destinados al combate a la delincuencia. Entre otras
políticas.
Finalmente, el estudio citado no considera el impacto
del crecimiento económico en la disminución
de los actos delictuales, tema ya suficientemente estudiado.
Por todas las razones planteadas, señalar que
el aborto sería una solución frente al
embarazo no deseado, para disminuir la delincuencia,
me parece un despropósito. Más aún
se viola el principio más elemental de cualquier
sistema de justicia, que es la presunción de
inocencia hasta que se demuestre que una persona es
culpable.
Paulina Villagrán V.
Directora de Estudios
Fundación Chile Unido
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