| LA HORA, Mayo 2006
Este primero de mayo nos llevó a mirar con más detención, la situación de la mujer y el trabajo, y lo primero que uno puede decir, es que el día del trabajo para la mujer es bastante largo y agotador, y que se repite todos los días, ya sea que ella trabaje o no remuneradamente.
A los múltiples roles y funciones que desempeña, como esposa, educadora y formadora de los hijos, dueña de casa, economista del hogar, relacionadora pública de la familia, mediadora de las dificultades, etc. Se le pueden agregar actualmente, los diversos trabajos remunerados que, en forma cada vez más masiva, están desempeñando en el mundo laboral.
Sin embargo, pensar que todo lo que hacen las mujeres las transforma en unas "super women", es un gran error, ya que, estos trabajos, que busca desempeñarlos todos de la mejor forma posible, le han significado un alto grado de stress, agotamiento, conflictos personales y con sus parejas.
Recordar una vez más el día del trabajo es también una oportunidad para reforzar nuestro compromiso en una búsqueda cada vez mayor de mecanismos que faciliten y compatibilicen de mejor forma, la vida laboral y familiar de las madres trabajadoras, ya que su aporte, desde lo propiamente femenino, es fundamental.
Paulina Villagrán V.
Directora de Estudios
Fundación Chile Unido. |