"A partir de la Mujer"  
   
 

LA HORA, 20 de Abril 2006

Para nadie es novedad que el tiempo es quizás uno de los recursos más escasos con que cuenta el hombre moderno. Cuando supe que venía a Chile el profesor Steven Poelmans ha presentarnos su propuesta de cómo conseguir tiempo de calidad y, por ende, calidad de vida, no pude dejar de pensar en que si, después de oírlo, lograba sacar, al menos, una cosa en concreto que me ayudara a acercarme a esta difícil meta, significaba que detrás de este juego de palabras, todavía hay mucho que aprender.

¿Quién de nosotros, no ha soñado más de alguna vez con que el día tenga más de veinticuatro horas?, ¿Cuántas veces en la vida te ha sobrado el tiempo?... Conseguir tiempo de calidad, es mucho más que organizarnos y atenernos a una agenda o seguir de manera estricta un horario. Poelmans nos desafía a crear y experimentar tiempo de calidad, sin olvidar que el tiempo de calidad de cada persona es diferente y es por esto que hablamos de una acción, no de un estado ni de una situación. Esto tiene que ver con optimizar el tiempo que invertimos en cuanto a eficiencia, y lo que es más importante, en cuanto a alcanzar la felicidad, tanto para nosotros como para nuestros seres queridos, dentro de los limites de nuestros propósitos, objetivos y prioridades.

La búsqueda de nuestro propósito en la vida es un ejercicio continuo, que requiere de un tiempo a solas para encontrar y conocer nuestra semilla interior, donde descubriremos y aceptaremos nuestras características, talentos y debilidades.

Debemos aprender que cada cierto tiempo es bueno detenerse y mirar para atrás, ver cuales eran mis sueños, donde estoy hoy y hacia donde voy. Sin este ejercicio, es imposible focalizarnos y es ahí cuando caemos en nuestra propia trampa, permitiéndoles a los ladrones de tiempo entrar en nuestras vidas. Los ladrones de tiempo son personas o dispositivos de nuestro entorno que nos distraen y nos quitan tiempo de calidad. Ellos no son fáciles de detectar y tampoco podemos denunciarlos a carabineros. Sólo nosotros podemos liberarnos de ellos, pero para lograrlo debemos reconocerlos y darle a cada uno un tratamiento distinto. Esto se vera traducido en aprender a decir que no, en saber eliminar de nuestras vidas todas aquellas cosas o actividades que nos alejan de nuestros propósitos, objetivos y prioridades.

Sin darnos cuenta el mundo de hoy nos ha llevado a que nuestras vidas estén fragmentadas en pequeñas piezas de cinco minutos, media hora o veinte minutos, para enfrentarnos a las numerosas responsabilidades que conlleva esta vida ajetreada. Vivimos dominados por el tiempo cronológico. Sin darnos cuenta se nos pasa la vida y no por eso sentimos que la hemos vivido como queríamos. Poelmans nos da herramientas para que podamos crearnos pequeñas islas de tiempo apreciables, con sentido, donde empaticemos con nuestro entorno.

Todo Ser Humano se merece momentos de felicidad plena, tiempo de calidad profundo y gratificante con si mismo y con los demás. En este fascinante proceso descubrirás mucho de ti y seguramente te convertirás en un ejemplo de cómo ciertos esfuerzos llevan a mejores resultados. Es algo que cada uno crea a pesar de todo y de todos.

Mónica Zalaquett

Fundación Chile Unido

 
     
     
     
FUNDACION CHILE UNIDO
Llámenos al 2180052 o contáctenos a fundacion@chileunido.cl