Teletrabajo: Oportunidades y Desafíos

Publicado en Abr 16, 2020

Teletrabajo: Oportunidades y Desafíos
Por Heriberto Urzúa S., Presidente de Fundación Chile Unido

Comenzar agradeciendo a quienes nos acompañaron en el encuentro “Experiencias en Teletrabajo” organizado por Fundación Chile Unido. Al momento de realizarlo, nos encontrábamos en una contingencia bastante compleja a nivel país luego de las movilizaciones ocurridas a partir del 18 de octubre de 2019. Llevábamos varios días en los cuales algunas organizaciones no habían podido funcionar como lo hacían regularmente, los horarios de atención al público se habían acortado y oficinas habían cerrado o se tuvieron que trasladar.

Ahora en marzo nos hemos encontrado con la crisis sanitaria del COVID-19, que ha afectado aún más nuestra manera de interactuar entre nosotros, de operar en nuestros trabajos y la forma en que funcionan las compañías y las organizaciones en Chile y en el mundo.

Las empresas han tenido que abordar esta nueva realidad utilizando el teletrabajo, o trabajo a distancia, dependiendo de la fórmula legal que se utilice, porque tiene ciertas diferencias desde el punto de vista técnico.

En el contexto actual, la primera prioridad de las organizaciones ha sido la salud y la seguridad de sus colaboradores y la segunda, también muy importante, ha sido la de seguir operando. En  varios casos lo han tenido que hacer a través del teletrabajo, que muchos no habían implementado, mientras que otras empresas lo venían haciendo desde hacía bastante tiempo. De ahí la existencia de diferentes niveles de aprendizaje que tiene cada una de las organizaciones en términos de esta nueva forma de trabajar.

Si el primer desafío que nos planteaba el teletrabajo era implementarlo para darle continuidad operacional a las compañías, el segundo desafío era operar eficientemente. El tercero es cómo mantengo este equipo, esta misión, esta cohesión de compañía, cuando tengo a muchas personas comunicándose virtualmente a través de diversas tecnologías, sin las relaciones personales, cara a cara, como cuando se trabaja en una misma instalación.

En este sentido, permítanme darles una recomendación: es muy importante que las compañías comuniquen a la opinión pública cuál es el aporte que dan a la sociedad y que sus integrantes lo conozcan y lo compartan. Esto es un elemento de unión y que da   sentido a nuestro trabajo para el bien del país y de nuestros compatriotas. Es lo que ocurre por ejemplo con la cadena de bienes esenciales, donde hay empresas que entregan productos a todo el país y que son necesarios para la vida. Ellos no pueden detenerse porque si lo hicieran las personas no tendrían alimentos, medicamentos o insumos básicos necesarios para el diario vivir.

Entonces, momentos como estos, son una oportunidad para reforzar el propósito de las compañías, haciéndoles ver a nuestros equipos el aporte que entre todos estamos     haciendo para dar continuidad operacional a la empresa y los motivamos a dar lo mejor de sí para asegurar la entrega de productos y servicios que tanto requiere la ciudadanía.

Otro desafío que tenemos con el teletrabajo, es que no existe tiempo ni lugar, es decir, se está disponible en cualquier parte y a cualquier hora. Por eso un tema que tendremos que abordar es cómo se organizarán los tiempos dedicados a la vida personal y familiar con los destinados a las responsabilidades laborales.

Los beneficios del teletrabajo son múltiples: continuidad operacional de la organización, mejor compatibilización de la vida personal con el trabajo, mayor corresponsabilidad en el cuidado de los hijos, mayor eficiencia en el uso de los tiempos, reducción de los traslados, refuerzo a la confianza depositada en los trabajadores que seguirán haciendo sus labores con el mismo profesionalismo y dedicación a que si estuvieran en su lugar habitual de trabajo, entre otros. También existen desafíos que son necesarios de abordar, y si se logra hacer de manera exitosa, se obtendrán impactos positivos tanto para las   organizaciones como para las personas que trabajan en ella. 

El trabajo a distancia es un desafío tecnológico, un desafío para las personas y para las organizaciones, pero a la vez es una oportunidad para dar un salto a un mejor desarrollo de nuestra sociedad, entregando herramientas para que el bienestar de las personas sea el centro del desarrollo. De esa manera se podrá ir avanzado para ser mejores organizaciones y aportar a una mejor sociedad.

Durante el Encuentro tuvimos la oportunidad de conocer las experiencias de dos expertas: Ana Karina Ulloa de Movistar Chile y Liliana Schnaidt de ENEL, ambas lideran las gerencias de recursos humanos de compañías que ya cuentan con varios años de      trayectoria implementando el trabajo remoto, involucrando a un número importante de trabajadores y que con el tiempo han ido obteniendo aprendizajes y resultados. También invitamos a Constanza Contreras de SCR Abogados Ltda. para que nos interiorizara acerca del marco legal que regula este tema y que nos adelantara lo que incorporará la nueva legislación que se estaba discutiendo en el Congreso en torno al trabajo a distancia y teletrabajo2.  

Finalmente, quiero agradecer a Verónica Hoffmann, Directora Ejecutiva de Fundación Chile Unido, que presentó la evolución que ha tenido en el tiempo el teletrabajo en las mediciones del estudio “Mejores Empresas para Madres y Padres que Trabajan”, y por supuesto reconocer a Catalina Delpiano y al equipo de Fundación Chile Unido por toda la organización de este evento.